Star-T Mag (Recomendación).

Acabo de salir de mi sesión casi-diaria de conversación con Roca y hoy he optado por leer algo. Desde hace algunas semanas le estoy dando caña a un jueguito de Game Boy Advance llamado KuruKuru Kururin, pero normalmente juego al Tetris de Game Boy Tocho. Sí,  también leo como ya he dicho en la primera frase, aunque el hecho de que la mierda reseca moleste a la hora de limpiarse tras una buena lectura hace que prefiera echar partidas cortas de determinados juegos.

Hoy, en mi santuario del entretenimiento y del placer, he escogido la Star-T Mag número 2 como lectura. Star-T mag es, para quien todavía no la conozca, un señor soplo de aire fresco dentro de la prensa de videojuegos española. Atrás quedaron los tiempos en los que revistas como Xtreme o Edge (cuya edición española no era para tirar cohetes por su chustera traducción,  pero bueno) nos abandonaron, dejando el panorama con un aspecto bastante desolador, en el que solo parecían tener cabida panfletos publicitarios dedicados a niños hormonados, ansiosos por comprarse el primer Assassin’s Creed al ver que su revista favorita le había cascado un 9X en su análisis patrocinado.

Star-T Mag viene a rellenar ese hueco donde tiene cabida el análisis concienciudo, enlazado a otras formas de expresión y que se acerca al ensayo, cosa que hasta hace cuatro meses solo se podía leer en los aperiódicos Mondo Pixel. Por otra parte, no solo de juegos actuales se habla en ella, puesto que tanto en los análisis de juegos retro como en los estudios centrados en diferentes personajes del sector son presentadas obras de otros tiempos, hecho que agradezco enormemente y que se resume en una frase que publicaron en el número inicial: “Conocer el pasado es  entender el presente”. No me gustaría terminar este párrafo sin realizar un comentario sobre su sección “Interiores”, en la que se trazan pequeños estudios sobre determinados aspectos de los mecanismos que conforman los videojuegos.

En el limbo (llámenle “ni fu ni fa” o “criticable con una pequeña justificación”) de este pequeño comentario situaré su precio. Esta publicación bi-mensual cuesta 5 eurazos, contando con 92 páginas en su haber. Es cara, por  qué negarlo, pero esto se ve compensado por la casi ausencia de publicidad. Únicamente las páginas 2, 89 y 91 poseen espacios publicitarios. No es nada trivial su situación, puesto que las páginas primera y última (si obviamos las portadas) son las más caras a la hora de sacar pasta a las empresas que quieran tener su espacio en la revista… Pero a su vez es algo que agradezco como lector, ya que mi lectura no se ve interrumpida nunca por elementos “ajenos” a lo que quiero leer. Tengo que matizar también que podría llegar a entender que necesitasen más patrocinadores para subsistir, pero siempre y cuando las páginas con chicha no se viesen reducidas. Resumiendo: Son 5 € por una revista de 90 páginas que casi no tiene publicidad, y encima se  encuentra bien situada.

Star-T Mag también tiene su parte negativa (¡No todo iba a ser chupapollismo, hoygan!). Sencillamente, la distribución, al menos en Sevilla y Huelva (las ciudades que frecuento) está siendo pésima. Con el número 1 tuve suerte, pero no exagero cuando digo que para encontrar el número 2 tuve que agarrar mi bici y hacerme una señora ronda de quioscos por la capital hispalense. Lo curioso es que la encontré en el último que tenía pensado visitar. Comprendo que es una publicación nueva, que cueste hacerse un hueco entre las sempiternas Hobby Consolas, Nintendo Acción y demás parafernalia, a la vez que seguramente será difícil para muchos quiosqueros empezar a aceptar a una revista que cuesta 5 €… Pero lo cierto es que (y según leo por Internet, no soy el único) estaba hasta la punta del nabo de buscarla :), y creo que es un punto  importantísimo que hay que mejorar.

A pesar de ello, los pros superan ampliamente a los contras, y tanto Roca como yo recomendamos  encarecidamente que cuando salga en número 3 dentro de (supongo) unos 20 días, salgáis a comprarla. Seguramente no os arrepentiréis.

Star-T Mag (Recomendación).

La saga Splatterhouse (Retro)

Hay una serie de juegos, que si bien no están considerados como los Must-have-GOTY-OMG-que-me-corro de sus respectivas consolas, sí que gozaron de buena salud en su juventud, dejándonos un buen sabor de boca. La saga Splatterhouse, con su marcado estilo gore supuso un soplo de aire fresco, sangre, vísceras y amor pixelado para nuestra vista a finales de los 80’s-década de los 90’s. Démosle un severo repaso a estos titulacos. Seguir leyendo “La saga Splatterhouse (Retro)”

La saga Splatterhouse (Retro)