Meat Boy (Edmund McMillen).

Un pedazo de carne, una novia raptada por un malvado bebé, un poquito de sal y una buena dosis plataformera; todo ello mezclado y cocinado a fuego lento es lo que nos proporciona Edmund McMillen.

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Muchos de vosotros conoceréis al bueno de Super Meat Boy, un adictivo juego de plataformas disponible para Nintendo Wii; lo que no sabréis es que dicho titulito tiene sus orígenes en la escena independiente.

Meat Boy se basa en un concepto bastante simple: a lo largo de cada fase, nuestra novia, cual Pauline de Donkey Kong, se encuentra en el punto menos accesible o en el más alejado con respecto a nuestro protagonista, que no es otro que un cacho carne que va dejando pringado todo con su sangre.

Sobra decir que… Efectivamente, ¡hay que rescatarla :D!

Para llevar a cabo nuestra caballeresca empresa sólo podremos valernos de nosotros mismos y de nuestra capacidad de salto, teniendo en cuenta que también seremos capaces de resbalar por las paredes para ajustar nuestros brincos, en determinadas ocasiones y a lo largo de una buena ración de fases divididas en varios grupos, los cuales añadirán diferentes retos que han de ser superados debidamente.

Para aliñar todo esto un poquito más, se nos propone alcanzar una serie de objetos repartidos por algunas fases en lugares que son todavía más difíciles de alcanzar que nuestra parienta. Conforme nos vayamos haciendo con ellos, podremos desbloquear algunos personajes extra.

Sabedor de su dificultad en algunas fases, Edmund McMillen no nos obliga a pasarnos el juego fase por fase para acabarlo, sino que para poder acceder a un nuevo grupo de niveles, solo deberemos terminar un porcentaje del anterior, y si queremos, volver a las fases incompletas posteriormente.

Meat Boy, queridos amigos, engancha como la peor de las drogas, y obliga a llegar al final con simpleza, descaro, carne, sangre y violencia explícita (solo hay que ver a nuestro pobrecito Meat Boy palmando repetidas veces…). Espero que lo disfruten.

Puedes jugarlo desde tu navegador desde aquí. Para descargarlo, una vez dentro de la versión web del juego, aparecerá un enlace a una descarga directa ;).

Blog de desarrollo de Super Meat Boy.

Nota: Un solomillo (salpimentado) con patatas y huevo frito.


Texto originalmente publicado en Nuevebits.

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Meat Boy (Edmund McMillen).

De Res Indie

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Es curiosa la manera en la que el mundillo indie ahora es elogiado dentro de los videojuegos… Pero lo cierto es que tal vertiente tiene sus antecedentes bastantes años atrás.

La historia de los videojuegos, como la de toda representación artística, siempre ha tenido dos vertientes: una principal, a la que podríamos definir como “comercial”, y otra “independiente”. Cabe reseñar que durante una serie de años (sobre todo en los 80) era común encontrarse con pequeños grupos de programadores, que por su cuenta y sin tener que depender de Sonys de turno para poder desarrollar su trabajo, conseguían hacer llegar sus creaciones al mundo de los ordenadores. Sin ir más lejos, nuestro país ocupó un lugar privilegiado por aquel entonces gracias a empresas como Opera Soft o Dinamic; claro que, por entonces, no gozaban de un status “tan” indie como en la actualidad, pero sobra decir que las maneras de crear sus juegos sí se acercan a lo que hoy entendemos como independientes.

En el mundo del cine también pervive esta dualidad, con un mundo comercial y otro alejado de las grandes producciones Hollywoodienses, al igual que en la literatura o música. Gracias al boom de los medios de comunicación encabezados por Internet y a la aparición de los blogs, que no es otra cosa que dar un soporte a la voz de los creadores, o a Creative Commons, podemos disfrutar de la proliferación de nuevos artistas que entregan trabajos con una frescura que ya quisieran para sí las grandes productoras… Como era de esperar, desde hace algunos años y tras un tiempo sin demasiada notoriedad, los videojuegos independientes también han encontrado su hueco en el mundo actual, y es que no hace falta ser demasiado listo como para darse cuenta de que vivimos una época dorada, doradísima para que fluya la creatividad de los nuevos artistas informáticos.

Con la aparición de plataformas de difusión de contenidos como los distintos bazares de Nintendo, Sony y Microsoft, o el también conocido Steam, se le ha otorgado al sector ese empujoncito que necesitaba para obtener el reconocimiento necesario y dejar de ser considerado por muchos: “una serie de simples jueguecitos”, consiguiendo el estatus social que se merece.

Obras como World of Goo, De Blob, o Flow únicamente representan la punta de lanza del sector indie actual; creaciones de modestos orígenes realizadas por un grupo de colegas que quieren innovar y divertir con medios que no llegan a la suela de los zapatos de la mayoría de las grandes empresas hypeadoras del mundo. A pesar de ese supuesta lastre, gozan de más de 500.000 puntos de carisma y diversión que un buen porcentaje de las superproducciones actuales.

Bienvenidos a todos y prepárense para disfrutar de algunas de las pequeñas maravillas que desde nuevebits les vamos a brindar.

Texto publicado originalmente en nuevebits y que sirvió como introducción a la sección indie de la página.

De Res Indie

Sobre Gamboi Advans.

Queridos hamijos, como supongo acabáis de leer, he abierto esta nueva casa para ir dejando los escritos que vaya publicando por otros lares, ya que supongo que alguno de vosotros no será habitual de tales publicaciones y preferirá seguirme de cerca por este método.
En un principio, tras recibir el mail de una lectora más o menos habitual proponiéndome tal cosa (la cual ¡Ro, eres una hijaputa! no postea) pensé en publicar los nuevos textos en mi De Gamboi a Pleiesteichon original… pero pensándolo bien, mi humilde casita no ha dado los resultados que yo esperaba (no estadísticos, sino personales), y me niego a que ahora que estaba (nuevamente) a la deriva, aparezca yo de manera oportunista para alimentarla con letras que en el fondo no le pertenecen.

De ahí que haya creado este pequeño blog de una columna, el cual me va a servir como cementerio de lo que vaya escupiendo por ahí y en el que espero se sientan a gusto con las cosillas que (eso sí, de manera más tardía que en mis otros medios) les puedo brindar…

Nos leemos ;).

Rubén.

PD: Siento dar más vueltas que una peonza ^^’.

PD2: ¿Por qué coño las letras de este post se ven más pequeñas que las del texto de arriba XD?

Sobre Gamboi Advans.